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Entrevista

Augusto García, director general de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, Colombia

Ante la importancia que cada vez más están tomando las hidrovías en el mundo para abaratar sustancialmente los costos de transporte interno, con un tratamiento amable del medioambiente, consideramos muy de actualidad la entrevista de Ola Política al director general de la Corporación Autónoma Regional del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena.

El río Magdalena es una prioridad nacional. Los entendidos aseguran que es la riqueza natural más valiosa e importante de Colombia. Pero no la apreciamos. Habiendo sido durante dos siglos el eje fundamental del progreso del país, fue abandonado. El tren primero y luego la carretera troncal a la Costa, lo suplantaron como medio de transporte de carga y de pasajeros. El gran río se sedimentó, sus aguas fueron contaminadas, la pesca disminuyó en un 70 por ciento, los desbordamientos se hicieron más frecuentes y “la joya de la corona” dejó de ser un objetivo nacional. Luego de muchos estudios y de grandes esfuerzos, algunos de ellos infructuosos, el gobierno del presidente Santos asumió el deber de recuperar el río, le asignó recursos a tan importante tarea y entregó la responsabilidad de ejecutar tamaño reto a la mencionada Corporación.

A continuación apartes de la entrevista del excandidato presidencial Horacio Serpa, al director general de Cormagdalena, Augusto García:

“Tendremos un Río Navegable de 886 Kilómetros”

Augusto García, director de Cormagdalena

Soy de los que considera que Cormagdalena es la principal entidad de Colombia, porque tiene la responsabilidad de atender el recurso natural más importante de la nación, como es el río Magdalena. Pero siempre ha tenido dificultades en materia de financiación ¿Cómo está esa situación ahora?

Esta es una empresa industrial y comercial del Estado, creada por la Constitución, bajo la iniciativa que tuvieron varios constituyentes, entre ellos usted, de darle al río Magdalena la importancia que se merece. Afortunadamente, en este gobierno se le ha asignado un presupuesto de US$700 millones aproximadamente para el proyecto de recuperación. La decisión se adoptó en virtud de que el rio no es solamente una vía, sino que su reactivación cumple un multipropósito en lo ambiental, en lo social y obviamente en lo económico.

Siempre los mandatarios hacen alusiones al río Magdalena, pero hacia mucho rato que un presidente no se refería en forma tan concreta al río y a la necesidad de su recuperación. Esa inversión para recuperar el rio magdalena, ¿será canalizada por la corporación?

En efecto. De hecho, el pasado 15 de enero abrimos el proceso de asociación público-privada, que ya está en las páginas de internet del gobierno, y es un proyecto que deberá culminar en septiembre de este año. Es una obra de US$600 millones, que pretende construir obras de encauzamiento entre Puerto Salgar, La Dorada y Barrancabermeja, y mantenimiento del río desde Puerto Salgar. Con esto vamos a tener un río de 886 kilómetros, con una profundidad (mínima permanente aguas arriba) de 7 pies, totalmente habilitado para convertirse en la principal vía del transporte de la carga nacional.

Adjudicado el contrato ¿cuánto tiempo demorará la ejecución de la obra?

Hay que distinguir el dragado, del mantenimiento y la construcción. El mantenimiento se asumirá a partir del 1º de enero de 2014, con el propósito básico de atender la carga de transporte. Y las obras de encauzamiento tendrán una duración de 3 años.

Hacia el futuro ¿habrá programas de generación de energía?

Por supuesto. Estamos adelantando con el gobierno de China un estudio para un gran plan de aprovechamiento del rio Magdalena, y uno de sus proyectos más importantes es la generación de energía. Ese estudio estará listo en noviembre de este año. Se están identificando los mejores lugares donde se pueden colocar hidroeléctricas, y de qué tamaño: en algunos sitios micro centrales, en otros medianas, que ayuden a la regulación de los caudales del río y a la generación de energía.

¿Y qué tiene para contarnos de nuestra querida Barranquilla?

Lo que se quiere con el rio Magdalena en materia de transporte es disminuir los costos del transporte interno que hoy tienen que padecer muchos empresarios colombianos, sobre todo los productores de carbón del centro del país, de Santander y de la sabana cundiboyacense. Pero el río necesita un puerto final de gran calado, a donde puedan llegar los grandes barcos y llevarse esos productos a precios competitivos en el mercado internacional. Entonces, en Barranquilla hemos reactivado el proyecto de aguas profundas: un puerto de 20 metros de profundidad al que pueda llegar cualquier tipo de embarcación, sobre todo esas grandes naves que se van a movilizar por el Caribe a raíz de la ampliación del Canal de Panamá. Así que Barranquilla, y en Cartagena el puerto de la Sociedad Portuaria, serán los dos puertos finales del rio Magdalena, que van a poder llevar la carga hacia el exterior.

¿Y el Canal del Dique?

Sobre el Canal del Dique (brazo artificial del río que desemboca en Cartagena) hemos presentado al Fondo de Adaptación un proyecto para que se haga un gran estudio –con los recursos ya asignados por este gobierno cercanos a los US$700 millones - de modo que podamos saber cuál es la obra que se debe construir ahí, y que además de mantener la navegación permita proteger a los municipios de inundaciones como las que se presentaron en el 2010. Y que pueda ayudar al componente natural que desarrolla este canal, cual es el de ser el proveedor del agua de los municipios del sur de Atlántico y Bolívar.

En otros tiempos se veían lanchas y ferris inundados de folclor, con orquestas al ritmo de la cumbia y la brisa. ¿Volveremos a ver eso?

Estamos adelantando un proyecto con el viceministerio de Turismo para que el medio y el alto Magdalena se conviertan en un escenario turístico atractivo para colombianos y extranjeros. Cuando uno se encuentra con municipios como Ambalema u Honda, o llegando al estrecho de San Agustín, descubre las bellezas que tiene el rio. El problema es que no hay los medios de navegación que había antes: no hay lanchas, no hay ferris, no hay barcos que permitan que el turista se pueda movilizar. Queremos invertir en puertos y en muelles, en miradores, en malecones, y que todo eso contribuya a un gran proyecto turístico nacional.

¿Qué les podemos decir a los colombianos para que se vuelvan a enamorar del río Magdalena?

En la cuenca del rio se produce el 80 por ciento del Producto Interno Bruto de Colombia, y habita el 30 por ciento de la población. Eso nada más habla de la gran importancia que tiene para los colombianos. Cuando permitamos que los municipios que hoy están abandonados –y que se fundaron por estar al lado de esa gran vía de interconexión- vuelvan a activarse, el rio Magdalena tendrá sin duda una mejor imagen.